El gran dilema de los antojos mexicanos Imagina que es viernes por la noche, el inconfundible aroma a carne asada inunda la calle y tus amigos deciden parar en la taquería de la esquina. Si estás cuidando tus carbohidratos, es probable que sientas un pequeño nudo en el estómago. Renunciar a los placeres culinarios de