Como pude arreglar mi problema con la mascarilla de Aloe Vera para el Cabello Todavía recuerdo el sonido. Era un crujido seco, casi imperceptible para los demás, pero ensordecedor para mí. Estaba parada frente al espejo del baño, con el cepillo en la mano enredado en una maraña de puntas abiertas y mechones sin vida.